No, no es que me guste sentir un golpe, tampoco es que necesite de ellos para acceder al placer. Es que, la necesidad de dejar de sentir esta espina que traigo aquí, no se donde, deje de lastimar.
Es la culpa, el remordimiento, es dolor. Ya no quiero dañarme. Ya no quiero sentirme acorralada y llorar hasta que no pueda abrir los ojos.
Perdoname por hacerte participe de esta chueca manía, pero es más doloroso sentir un castigo de quien se ama que de una misma. Perdoname por herirte, se que soy de lo peor, me doy tanto asco...
No se como llegaste a vida ¿Porqué estas aquí? ¿Qué clase de dios demente te trajo a mi camino? Qué broma te esta jugando la vida y como puso este veneno en tus labios? Nadie tiene lógica. Ese es el problema de un vaso medio lleno o medio vació.
Si, luchare, solo luchare por estar junto a ti, pero, yo, simplemente ya no puedo sin ti y esta maldita culpa que me persigue y me persigue y que cuando me da tregua regresa inconscientemente. Y es que solo el dolor físico calma al interno. Necesito del dolor.
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